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La chica que sería Sandra... – por JIM



Allá por la primavera del 2006, cuando yo todavía pasaba mis días en las oficinas editoriales de Cine PREMIERE (cuando hacer cine, además de escribir sobre cine era, apenas, una noción) a una buena amiga y compañera de trabajo, le ofrecieron una oportunidad laboral mejor a la que tenía. Como cualquiera que tiene que trabajar para sobrevivir, ella la aceptó.

Lo que hace relevante a este hecho dentro de esta historia –porque seguramente están ansiosos por encontrar la conexión– es que ella estaba agendada para asistir al festival de Guadalajara dentro de dos semanas. Y así, a su partida, el editor de la revista me dijo: "En dos semanas te vas al festival de Guadalajara". (!!)

Y así pues, después de una serie de movimientos y trámites acelerados, estaba yo en Guadalajara con un gafete de Prensa al cuello y listo para lo que viniera. Aunque éste dijera Cine Premier, en lugar de Cine Premiere... pero bueno. Después de todo, esta sería mi primera vez cubriendo un festival.

Entre conferencias de prensa, entrevistas, fiestas (aunque los que me conocen saben que soy exactamente lo opuesto a un fiestero) y unas 7 películas diarias –la mayoría mediocres, para ser honestos–, me llevé algunos recuerdos inmejorables de ese tiempo en la capital tapatía. En concreto, y para el propósito de estas líneas, yo resaltaría dos: 1: La serie de entrevistas que tuve con el elenco y director de Sólo Dios Sabe –de las pocas one-on-ones verdaderamente interesantes–, y 2: Por mucho la mejor película que vi en ese festival, La última mirada, dirigida por Patricia Arriaga. Y lo digo con la convicción de que el "cine mexicano" no es un género. A pesar de lo que Blockbuster y Mixup nos quieran hacer creer^. Las películas buenas son buenas porque lo son. Y las que no, pues no. Sean producidas en México, China, Albuquerque o, incluso, en Tuvalu. Aunque creo que en Tuvalu ultimamente no han producido mucho.

En su momento escribí esto sobre ella*:

Fast-forward al estreno comercial de La última mirada en mayo del 2007 –sí, un año después...– cuando en un intento por darle mayor difusión a esta increíble película, organizamos una función especial para lectores. Esta proyección la llevamos a cabo en un cine por la avenida Universidad del DF. Creo. Pero eso no importa, lo que importa es que estarían presentes la directora, uno de los actores (Pablo Astiazarán) y la actriz principal... drumroll please... Marisol Centeno.

Y así la conocí. Aunque los detalles precisos se me escapan. Le dije hola, me dijo hola y luego contestó varias preguntas de los lectores. Le dije que qué bueno que había podido venir, que mucho gusto en conocerla. Seguro tuvimos alguna otra media-conversación, pero lo más probable es que no tenga mayor relevancia. Lo que no le dije, fue que ojalá algún día trabajáramos juntos. Tampoco le dije que dentro de un año le hablaría para ofrecerle un papel en Sincronía. Esto último sobre todo porque no tenía idea que en un año estaríamos haciendo una película, que ésta se llamaría Sincronía y, por supuesto, Sandra estaba todavía muy, muy lejos de existir.



Y así comenzó. A principios de este año, cuando todavía no teníamos a Sandra, Wendy, Arturo, Rafael o Miguel, le hablé a Marisol y le dije que tenía un guión que me gustaría enviarle, a ver si le interesaba. Ella lo leyó y –en otra llamada, en otro día– quedamos en vernos en un café de Polanco....

Y el resto, como dicen, es historia.

Aunque no entiendo por qué dicen eso. ¿Todo es historia, no? ¿O solamente una parte de la historia califica como historia?



Lo que escucho en este momento: "Drug Ballad" de Eminem.


*Las calificaciones en estas críticas, antes del rediseño, solían ser de 4 estrellas. No, como ahora, de cinco. Y véanlo pronto, porque no sé cuánto tiempo permanezca la crítica en el sitio.
^Esto me recuerda que Cinemark pronto tendrá un día en que todas las entradas serán donadas a apoyar el cine mexicano. ¿Alguien sabe a dónde podemos pasar a recoger el cheque?

4 comments:

Fausto Ponce said...

Es cierto, no me había puesto a pensar que eso de "Cine Mexicano" es una etiqueta extaña que homologa todo el cine mexicano, valga la redundancia, y no nos deja ver sus matices...

Adán said...

Viva el cine mexicano, chingaos...
O algo así. En fin...
Increiblemente (que lo es para aquellos que me conocen) todavía me acuerdo de ese día de la muestra para lectores, (aunque yo no era lector, sí fui a verla), de la película y hasta del orden en el que nos sentamos... claro que ni me acuerdo de las preguntas o las cosas que se dijeron, ni de Marisol... bueno, me acuerdo que algunas preguntas fueron muy malas y cliché... Pero bueno para mi fue otra historia -que a lo mejor algún día cuente- como conocí a Marisol... bueno, pues fue en mi casa, en una junta para hablar del guión, contentos...jejeje

Doña Esa said...

Creo que Tuvalú no se filmó en Tuvalú, o sí?

Marisol es una gran actriz, con esos ojotes expresivos. Estoy segura que esto será como cuando Kevin Smith optó por Ben Affleck o Jason Lee y todo comenzó para ellos.

Yo conocí a Marisol en casa de Adán y a Patricia en CinemaNET. Escuchen el podcast
aquí

Carolina said...

Yo solo sé que Funafuti es la capital de Tuvalu... he he he.

Habiendo visto la actuación de Marisol Centeno en la Última Mirada estoy totalmente de acuerdo en que es una súper película que rompe con la tradicional etiqueta que mencionas de Cine Mexicano y la actuación de Marisol es espectacular así que estoy segura que en Sincronía será el mismo caso.

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